My Weblog: istanbul elektrikci kutahya web tasarim umraniye elektrikci uskudarda elektrikci umraniyede elektrikci kentsel donusum Acil elektrikci kadikoy elektrikci kagithane elektrikci beylikduzu elektrikci seyrantepe elektrikci alibeykoy elektrikci uskudar elektrikci umraniye elektrikci istanbul su tesisat tamiri sisli kombi tamiri sisli cilingirci

Paralamas en Chile: ¡siempre enhorabuena!

Bi Ribeiro – Estadio Nacional Chile – 2012

 

En este sábado, 3 de diciembre: ¡Os Paralamas do Sucesso vuelven a ver otros fans en América Latina! Los aficionados ‘paralâmicos’ de Chile podrán ver el grupo en el Festival Frontera, a ocurrir en el Club Hípico de Santiago! Una buena ocasión para que les traigamos recuerdos hermosos de la banda en este país – ¡y no nos faltan recuerdos, en una historia muy larga! (Para ler este texto em Português, clique aqui)

 

Por supuesto, sabéis bien que Os Paralamas do Sucesso tienen una relación muy cercana con América Latina. Al largo de estos 34 años de historia, el grupo de Herbert Vianna, Bi Ribeiro y João Barone empezó en Brasil, naturalmente, pero muy pronto desarrolló gran parte de su trabajo en otros países sudamericanos. Esa relación empezó en Argentina – donde el primer show de los Paralamas ocurrió hace 30 años, en el festival Chateau Rock, ubicado en el estadio Chateau Carreras, en la ciudad de Córdoba. Pero, si la historia empezó en Argentina, podemos decir que Chile fue uno de los capítulos inmediatamente posteriores de la trayectoria de la banda en otras tierras sudamericanas.

Ya en 1987, los primeros álbumes de la banda, como El paso de Luis (O passo do Lui) (1984) y Salvaje? (Selvagem?) (1986) llegaron para venta en las grandes ciudades chilenas. Incluso, Salvaje? ganó disco de oro en Chile, por sus ventas. Con tal interese, en muy poco tiempo, los propios chilenos tuvieron la oportunidad de saber lo que pensaban estos tres jóvenes brasileños. Pero no lo supieron en una performance en vivo, sino en varias entrevistas. En julio de 1988, Herbert, Bi y Barone viajaron a Santiago para los trabajos de divulgación de Bora Bora, su quinto LP. Al diario El Mercurio, Herbert (entonces y siempre, el principal compositor de la banda) ha comentado acerca del contenido de las letras de Bora Bora – y también acerca de la importancia del rock para toda la juventud: “Rock es necesario para la salud de la juventud. Los jóvenes necesitan expresarse y hablar acerca de sus problemas. Todos tenemos historias políticas, económicas y sociales en común”.

Herbert siguió hablando al periódico: “Ahora hay una apertura, una necesidad de expresión de la gente, pues nos sentimos casi sin futuro, porque el único camino que nos ofrecen parece ser la escuela, la universidad, la estructura que nos dieron. Los jóvenes tienen la necesidad de cuestionar, de elegir sus propios caminos, y la música es la mejor antena para comunicar estos mensajes a los que viven los mismos problemas. Por eso el rock tiene tanta fuerza”. Entonces, habló acerca de aquel momento en la banda: “Paralamas hablan a su generación. Los temas de nuestras canciones son la busca de la felicidad – sea política, social o personal. Nuestro último disco (Bora Bora) es mucho más personal. Selvagem? es más social, al paso que el último LP describe la realidad interior de uno”.

 

Show no Parque de las Esculturas

 

En el comienzo de los años 1990 hubo una mala fase en la economía de Brasil, el rock ya no era el más popular de los ritmos musicales en el país de la banda, los discos no eran tan hablados por los brasileños y a muchos periodistas ya no les gustaba el trabajo. ¿Problemas? Por supuesto que no: era la oportunidad de oro para que Herbert, Bi y Barone desarrollasen en el más profundo su trabajo en otros países latinoamericanos. En 1991, al mismo tiempo que mezclaban las canciones del álbum Os Grãos, en Los Angeles (EE.UU), grabaron unas versiones para la antología Paralamas, lanzada en el mismo año en varios países sudamericanos. Entre ellos… Chile.

El éxito fue grande, muy grande. Después de todos los años con entrevistas y visitas promocionales, por fin, los Paralamas llegaron a Chile para un concierto: en 24 de julio de 1992, hicieron su primer show en Santiago, en el Teatro California, junto de varias entrevistas. Al diario Las Últimas Noticias, antes de la performance, en 23 de julio, Herbert ha dicho: “Esa tour obedece a un deseo de tener contato con el público, que ya empieza a distinguir el grupo, especialmente en los países donde estamos bien. En Chile ganamos un disco de oro, y eso significa que nuestra música avanza, sin embargo no haya la misma receptividad para rock como había hace unos años”. Performance hecha, dos días después, El Mercurio fue generoso con el grupo: “Gran show dieron los Paralamas (…) Sonido fuertemente rock, pero lleno del sabor inconfundible del caliente Brasil”.

El álbum siguiente de los Paralamas en América Latina, Dos Margaritas (lanzado en Brasil con el nombre Severino, de 1994), siguió con gran éxito. Y en 1994, la banda hizo más shows en Chile – podría haber hecho uno más, junto de la conocida banda inglesa UB40, en septiembre, pero fue cancelado. Aquel tiempo dejó recuerdos muy lindos, como unas performances en Viña del Mar… pero el álbum Vamo Batê Lata, lanzado en Brasil, en 1995, trajo nueva fase de éxito monstruoso de los Paralamas en su patria natal. Entonces, los shows en Brasil volvieron al primer plano en la agenda. Pero Paralamas no se olvidaron de Chile: en 9 Lunas, la versión del álbum de 1996 para los países latinoamericanos, las versiones de las letras en español fueron hechas por un… chileno! Amigo de la banda, Pablo Ugarte, bajista y cantante del grupo Upa!, escribió letras como “Un industrial” (“Capitão de industria”, en portugués) o “Incompletos” (“Seja você”, en portugués).

Si no hubieron shows de los Paralamas en Chile después del 1994, el accidente de Herbert Vianna, en 2001, puso muchas y naturales dificultades en el camino de la banda. Todas superadas con brillo gigante. La banda volvió a los shows en América Latina: Argentina (2003), Uruguay (2011)… y al fín, ¡Chile! En noviembre del 2012, la historia conmovedora de rehabilitación de Herbert sirvió para el retorno: en la versión chilena del conocido Teleton, el cantor y guitarrista contó su trajectória desde el accidente de 2001. Y los Paralamas pudieron probar a los fans de Chile que la historia siguió bien, presentándose en Teleton, en el Estadio Nacional:

 

 

Pero, João Barone siempre dice: “Si Herbert pudiera, haría shows todos los días de la semana”. Entonces, sólo dos días después del Teleton, en 2 de diciembre de 2012, los Paralamas subieron al palco en el Parque de las Esculturas de la Providencia, en Santiago, para un concierto más, dentro del proyecto “Chile canta Brasil”, organizado por la embajada brasileña en la capital chilena (bajo, un video de ese show):

 

 

Pero… eso hace cuatro años. Mucho tiempo. Ahora, cuatro años y uno día después, los Paralamas vuelven a Chile. ¡Siempre enhorabuena!

Paralamas e Titãs: 10 momentos

Nêmesis. Na mitologia grega, era filha de Nyx, a deusa da noite, e era responsável por manter a equanimidade entre os seres, combatendo a desmesura. Na língua portuguesa moderna, porém, “nêmesis” virou o arqui-inimigo a ser combatido, mesmo que tenha características muito próximas a quem o persegue. Tire-se toda a carga negativa desse significado; considere-se que “nêmesis” é um colega para quem, ao mesmo tempo, se olha com admiração, mas com certa competitividade. Pois bem: é exatamente essa a relação que uniu e une os Paralamas do Sucesso aos Titãs. Amizade e competição, lado a lado, fosse qual fosse a fase de ambas (e fosse qual fosse a formação titânica).

Felizmente, para quem gosta delas, a competitividade sempre foi superada pela gigante admiração mútua, que já rendeu participações e apresentações em conjunto – como a que ocorrerá neste sábado, 5 de março de 2016, no ginásio Nilson Nelson, em Brasília, pelo festival Brasília Rock Show. Com mais esse capítulo na longa história, nada melhor do que vermos mais uma lista aqui no site. Eis aí, então, dez momentos em que Titãs e Paralamas caminharam paralelamente em suas histórias, ainda que sempre com coisas em comum.

1) Os primeiros contatos

Como é previsível, Titãs e Paralamas se conheceram nas danceterias e gravações de programas de auditório da vida, em que despontavam as bandas que começavam a movimentar o rock brasileiro nos anos 1980. Em depoimento ao making-of disponível no DVD de Uns dias – Ao vivo, Nando Reis lembrou-se de quando conheceu os três elementos do Rio de Janeiro: “Lembro [quando os conheci]. Foi no Rádio Clube, bicho [Rádio Clube: danceteria paulistana aberta nos anos 1980, no bairro de Pinheiros]… em 1983/4. Eu lembro bem deles tocando. E lembro do Bi, cara, que tinha aquele topetão, parecia que era do Stray Cats, de brinco”. No mesmo making-of, apareceu Paulo Miklos: “O primeiro encontro nosso foi em Brasília, se não me engano; a gente dividiu um show. Isso foi em… 1984, vai… 1985, talvez. Foi por aí”.

2) Gil, 20 anos luz: foi dada a largada

Entre 10 e 17 de novembro de 1985, Gilberto Gil organizou uma semana para celebrar seus 20 anos de carreira, em São Paulo. A semana Gil, 20 anos luz trazia não só shows do cantor (todos no Palácio das Convenções do Anhembi), mas também debates sobre a obra do cantor e compositor, mais exibições de vídeos e filmes em que ele participou. A última noite de shows no Anhembi foi intitulada “Esse tal de roque”; nela, Gil receberia não só gente que há muito batalhava e dignificava o rock aqui (Erasmo Carlos e Sérgio Dias), mas também alguns dos novatos roqueiros que já cavavam o espaço no cenário da música brasileira. Entre esses, claro, os Paralamas e os Titãs.

Pois nesse dia ocorreu um fato marcante para ambos os grupos. Simpático àquela nova geração que surgia, Gil convidou os Paralamas para o palco com a frase: “Agora, com vocês, três caras que fazem um som com o peso de uma carreta!”. Os três tocaram com Gil (com a bateria de João Barone sem os pratos do contratempo; afinal, ele sofrera um acidente de carro, quebrara a perna e ainda se recuperava). Os próximos convidados da noite eram os Titãs, na época promovendo Televisão, o segundo álbum. Com a melhor das intenções, Gil os convidou, lembrando “Sonífera ilha”: “E olha que curioso: esses que vêm aí fazem um som tão pequenininho quanto um radinho de pilha”.

Pois bem: a brincadeira inofensiva soou para muitos como uma maldade, uma comparação sonora absolutamente desfavorável ao (na época) octeto paulistano. Pior: naquela semana, em 13 de novembro, Arnaldo Antunes e Tony Bellotto haviam sido presos. Ou seja: não só os Titãs subiram ao palco desfalcados, mas também subiram sob pressão. Menos mal que levaram numa boa a brincadeira de Gil, a quem admiravam. Tocaram normalmente, e não ficaram mágoas. Mas aquela brincadeira feita em 17 de novembro de 1985, de certa forma, deu a largada à amistosa rivalidade entre Paralamas e Titãs.

Para muitos, tornou-se impossível não comparar o trabalho de ambas. Basta mencionar o que ocorreu em 1986: no mesmo estúdio (o Nas Nuvens, propriedade do produtor Liminha), ambas gravaram os trabalhos que são considerados suas obras-primas, quase em sequência. Tão logo os Paralamas terminaram os trabalhos com Selvagem?, os Titãs começaram a preparar Cabeça Dinossauro. O próprio Liminha comentou a flagrante diferença de comportamento, ao jornalista Ricardo Alexandre, para o livro Dias de luta: “Havíamos acabado de gravar o Ultraje [Nós vamos invadir sua praia, de 1985], superdivertido; logo depois os Paralamas, todos boa gente, astral lá em cima; aí chegam os Titãs, e isso aqui virou um manicômio. O Arnaldo com a cabeça raspada até a metade, a banda sentada aos pares olhando para o infinito, um negócio maaaal”. Talvez a síntese dessa rivalidade venha de algo que o vocalista/tecladista/baixista dos Titãs, Sérgio Britto, escreveu em seu blog, em 2007: “O Liminha costumava dizer que os Paralamas eram mais Beatles, e os Titãs, mais Stones. Não deixa de ter razão…”.

3) Rivalidade sempre amistosa

Como a abertura já disse, por mais que houvesse certo espírito de competição, a amizade sempre venceu na relação entre as “nêmesis”. Um bom exemplo está em A vida até parece uma festa, de 2008, documentário com toda a história da banda paulista: tão logo terminaram as gravações de Jesus não tem dentes no país dos banguelas, os Titãs e Liminha convidaram vários amigos para uma festa de audição do disco, no próprio Nas Nuvens. Entre os convidados, claro, Herbert, João e Bi, que aparecem no filme. E não custa lembrar: no mesmo 1987 em que Jesus… foi gravado e lançado, os Paralamas haviam apresentado D, com o show no Festival de Jazz de Montreux. E uma das versões ao vivo, para “Selvagem”, traz uma citação que até hoje perdura nos shows dos Paralamas: a do refrão de “Polícia”, no meio de “Selvagem”.

4) “O que a gente vai fazer depois disso, cara?”

No fim da década de 1980, com a movimentação das bandas perdendo força e respaldo de mídia e público, Paralamas e Titãs ainda conseguiam escapar da queda brusca, fazendo trabalhos elogiados. E seguiam se inspirando mutuamente. Uma boa história mostra isso: em 1989, os Titãs lançaram Õ Blésq Blom – álbum considerado dos mais bem produzidos na história da música brasileira até ali, pelo preciosismo técnico, riqueza de timbres e experimentações (sem contar os sucessos: “Flores” e “O pulso” são do disco). E a perfeição sonora do disco impressionou Herbert Vianna.  Convidado por Liminha para ouvir o álbum no estúdio, pouco antes deste ir para as lojas, o cantor/compositor/guitarrista dos Paralamas ficou tão impressionado com Õ Blésq Blom que apenas indagou, após ouvir tudo: “O que a gente vai fazer depois disso, cara?”.

Pois os Paralamas fizeram Os grãos, também elogiado por alguns (e criticado por outros) pela preocupação com detalhes técnicos e as experimentações nos arranjos. Falando a Ana Maria Bahiana para a revista Bizz, em 1991, enquanto os Paralamas mixavam Os Grãos no estúdio Music Grinder, em Los Angeles, Herbert lembrou o impacto de Õ Blésq Blom: “Quem for entrar no estúdio hoje vai ter de correr atrás do padrão que estamos estabelecendo com este disco. Foi a mesma coisa que a gente sentiu depois de ouvir Õ Blésq Blom: ‘Caralho, fazer um disco depois deste vai ser uma responsabilidade!”. Tempos depois, Herbert repetiu a ideia: “Quanto ao som, eu digo, afirmo e sustento que Os grãos e Õ Blésq Blom são dois marcos em qualidade de som de estúdio no Brasil. Esses dois discos têm qualidade mundial de som”.

5) A parceria com José Fortes

Naquelas alturas, a amizade já estava consolidada. Por muitas vezes, na virada dos anos 1980 para os anos 1990, os Paralamas davam canjas nos shows dos Titãs, e vice-versa. Uma participação marcante ocorreu em 24 de junho de 1990: naquele mesmo dia, a Seleção Brasileira fora eliminada pela Argentina, na Copa do Mundo que ocorria na Itália. Sem problemas: em temporada no Canecão carioca com o show de Õ Blésq Blom, os Titãs “consolaram” quem estivesse triste pelas mazelas futebolísticas. E no bis, Charles Gavin cedeu seu lugar na bateria a João Barone, em “Família”.

Assim, quando os amigos titânicos decidiram mudar de empresário, não foi difícil pensar num sucessor para trabalhar com o ainda octeto: José Fortes, empresário dos Paralamas. E “Zé” também cuidou dos negócios dos Titãs, de 1991 a 1995, numa relação que sequer teve papel passado, tal a confiança dos paulistas no empresário/parceiro dos Paralamas. Foi um período de muitas histórias e muita proximidade entre os grupos. O primeiro fruto desse importante ponto em comum entre as duas bandas não demorou a acontecer.

6) O Hollywood Rock de 1992

Em janeiro de 1992, como ocorrera em 1988 e 1990 (e ocorreria até 1996), o Hollywood Rock foi mais um festival a chamar a atenção do público brasileiro. Mas naquela edição de 1992, houve uma importância adicional: pela primeira vez, uma banda brasileira seria headliner (fecharia a noite com o show principal) de um grande festival realizado aqui. A quem coube a honraria? Aos Paralamas. E aos Titãs. Uma banda faria o seu show, depois a outra se apresentaria, e as duas se uniriam para uma grande jam session encerrando a noite.

Um “ensaio aberto” foi feito em Governador Valadares, cidade mineira, ainda em 1991. E em 18 de janeiro de 1992, no estádio do Pacaembu, em São Paulo, os Paralamas abriram para os Titãs no Hollywood Rock (curiosidade: nessa noite, Nando Reis cantou e tocou baixo forçosamente sentado, pois rompera os ligamentos do joelho jogando futebol). Uma semana depois, na Praça da Apoteose, o Rio de Janeiro viu a ordem inversa no HR: Titãs primeiro, Paralamas depois. O que não mudou foi o grand finale: as duas bandas tocando “Diversão”, “Pólvora”, “Comida” (com Herbert ajudando Arnaldo nos vocais – Arnaldo deixaria os Titãs no fim daquele 1992), “O beco” (com Paulo Miklos cantando), “Selvagem” e, enfim, “Marvin”, com Nando e Herbert dividindo as vozes.

O vídeo da apresentação conjunta dos “Titãs do Sucesso” (assim o Jornal do Brasil batizou o supergrupo, na resenha do show carioca) na Sapucaí está aí abaixo. Estava iniciada uma experiência marcante.

 

7) Como os Paralamas “ajudaram” os Titãs no Acústico MTV

Sexta-feira, 18 de outubro de 1996. São Paulo. Na hoje desativada casa de shows Olympia, os Paralamas faziam o primeiro dos três shows que teriam ali, estreando o espetáculo baseado no recém-lançado 9 Luas – que já tinha “Lourinha Bombril” estourada nas rádios, com outros sucessos em potencial, como “La bella luna”. Três membros dos Titãs prestigiavam a apresentação dos amigos: Tony Bellotto, Paulo Miklos e Charles Gavin. A certa altura, Herbert comenta com a plateia que todos da banda estavam exultantes com aquele sucesso, e anuncia que os PdS prometiam um trabalho acústico para dali a alguns meses. Havia um set acústico na turnê de 9 Luas, e não demoraria muito para que começassem os lendários “shows surpresa” que “prepararam” o trio e os músicos de apoio para o Acústico MTV dos Paralamas.

Naquela hora, imediatamente Miklos, Bellotto e Gavin deixaram o Olympia, furiosos. Não com Herbert nem com os Paralamas, mas com a MTV. Explica-se: os Titãs começaram 1996 já com a proposta do especial desplugado para a emissora. Só que a WEA, gravadora onde estavam, não abria mão de ter divulgação maciça do Acústico MTV nas revistas da Grupo Abril, também dono da MTV brasileira. Só que o Grupo Abril já não tinha mais 100% das ações da MTV – logo, não poderia fazer essa ação de divulgação como permuta. Ainda assim, a WEA não queria nem saber. Resultado: impasse.

Pior: as retaliações já tinham começado. Os Titãs decidiram oferecer o projeto do acústico deles ao SBT e ao antigo programa Som Brasil, da TV Globo. A MTV, então, reagiu: fez a proposta aos Paralamas, para que fossem eles os protagonistas do Acústico MTV. Os três titãs supracitados souberam disso somente quando Herbert falou, no show citado. Chisparam fora do Olympia, e viajaram no dia seguinte para Florianópolis, onde os Titãs tinham um show marcado. Marcaram um almoço na capital catarinense para acelerar as tratativas. E Charles Gavin lamentou: “Vamos perder o Acústico para os Paralamas. Um projeto que estava nas nossas mãos!”. Mas o guitarrista Marcelo Fromer (o membro dos Titãs mais afeito a negociações e burocracias) deixou de lamúrias e foi imperioso: “Ah, mas não vamos perder mesmo!”. Ligou para o português Paulo Junqueiro, diretor artístico da WEA, e falou que ele tinha de defender mais o lado da banda e marcar urgentemente uma reunião com a MTV.

Reunião marcada para a semana seguinte, WEA e MTV enfim se acertaram, e o Acústico MTV de 1997 ficou com os Titãs. E como Herbert comentou no making-of do Acústico MTV paralâmico (lançado em 1999), o lançamento “arrombou”. O destino transformou os Titãs num dos grandes sucessos radiofônicos/mercadológicos do Brasil em 1997: 1,8 milhão de cópias vendidas daquele álbum, e vários hits desplugados tomando as rádios naquele ano – “Pra dizer adeus” e “Os cegos do castelo”, citando só dois. E tudo porque Herbert citou a proposta da MTV no palco do Olympia, “ajudando” os Titãs…

8)  Sempre Livre Mix

Como já dito, o Acústico MTV iniciou a fase de maior sucesso comercial dos Titãs – sucesso prosseguido com Volume Dois (1998). Juntamente à trajetória regular dos Paralamas (que também haviam mantido o relativo êxito de crítica e público, com Hey Na Na), as duas bandas mantinham os nomes em alta no fim da década de 1990. Ao mesmo tempo, seguia a lembrança das apresentações antológicas no Hollywood Rock de 1992. Não demorou muito e veio a ideia: por que não repetir a dose?

Rapidamente os empresários das duas bandas chegaram a um acordo (José Fortes, ainda e sempre com os Paralamas; representando os Titãs desta vez, Manoel Poladian). E patrocinados pela Johnson & Johnson, Paralamas e Titãs foram a primeira dupla unida no projeto Sempre Livre Mix. Durante o ano de 1999, pelo menos duas vezes por mês, os amigos se uniam para shows pelo Brasil, no mesmo esquema do Hollywood Rock: cada banda tocava por 40 minutos – embora estivessem promovendo o Acústico MTV, os Paralamas faziam o show “elétrico” -, e ambas se uniam no final para tocarem sete músicas: “O beco”, “Ska”, “Pólvora”, “Selvagem”, “Diversão”, “Comida” e “Lugar nenhum”.

A maratona foi iniciada em São Paulo, em 13 de abril de 1999. E passou por Aracaju, Brasília, Campinas, Goiânia, novamente São Paulo… até terminar, em 20 de novembro, com um show no Metropolitan, casa de shows no Rio recentemente reativada. E essa apresentação carioca foi gravada e disponibilizada num CD, entregue de brinde a quem comprasse o absorvente íntimo feminino que dava nome ao projeto que uniu os Paralamas aos Titãs pela segunda vez.

 

9) A lembrança carinhosa

2001 trouxe dois momentos dolorosos na lembrança dos dois grupos. Os Paralamas viveram momentos “de dor e esperança” – conforme nota divulgada em versão antiga do site -, após o acidente de Herbert. E os Titãs acompanharam proximamente o sofrimento: Tony Bellotto, Branco Mello, Charles Gavin e Nando Reis visitaram algumas vezes o Copa D’Or, hospital carioca onde Herbert ficou internado.

Mas mesmo em meio à dor pela perda de um de seus guitarristas, os Titãs não esqueceram dos amigos que também precisavam de ajuda. E a lembrança carinhosa está registrada no encarte de A melhor banda de todos os tempos da última semana, lançado ainda em 2001. Nos agradecimentos, uma frase singela e comovente dos Titãs está lá: “Um grande abraço para a família Paralamas”.

10) 25 anos de rock

O tempo passou, mas as relações próximas continuaram. Como citado no início destes momentos, Uns dias – Ao vivo trouxe participações tanto de Paulo Miklos quanto de Nando Reis (que deixara os Titãs em 2002). Já como artista solo, Nando ainda cedeu “Pétalas”, para o repertório de Hoje, disco lançado pelos Paralamas em 2005. Porém, já se passara certo tempo desde o Sempre Livre Mix. E a vontade de juntar os três cariocas aos (então) cinco paulistas crescia novamente.

E em 2007, bastou uma reunião casual entre as duas bandas num hotel de Porto Alegre (ambas estavam na capital gaúcha para shows próprios), e nascia a ideia do projeto 25 anos de rock, lembrando a “idade” de ambas. Mais alguns meses se passaram, e enfim foi fechado o acordo para mais uma turnê. Em seu blog, na época, Sérgio Britto lembrou uma frase de José Fortes: “Tá legal. Só tem uma coisa: se a gente for fazer, temos a obrigação de fazer direito!”. Fizeram. Agora, com propósito invertido: na maioria do tempo, as duas bandas ficavam juntas em cima do palco, e tinham apenas um pequeno espaço para sets individuais. E uma participava mais do repertório da outra: o show abria com Herbert Vianna cantando “Diversão”, depois Paulo Miklos seguia com “O Calibre” e assim ia.

 

E a turnê 25 anos de rock ainda contou com vários convidados nas capitais por onde passou naquele 2007. Em Porto Alegre, Fito Paez surgiu da Argentina; em Salvador, Carlinhos Brown esteve no show; em Belo Horizonte, Dado Villa-Lobos figurou no palco. Fora os convidados frequentes: vez por outra, deram canja em vários shows daquela turnê Marcelo Camelo, Arnaldo Antunes e Andreas Kisser. Finalmente, em janeiro de 2008, a apresentação no Rio de Janeiro, na Marina da Glória, foi gravada (contando com Andreas, Arnaldo e um convidado inédito: Samuel Rosa). E virou o combo CD/DVD Paralamas e Titãs juntos & ao vivo, lançado naquele ano.

E embora ela tenha desacelerado após a gravação de 2008, essa turnê não teve um fim “declarado”. Tanto que, muito esporadicamente, Paralamas e Titãs ainda tocam juntos por aí. Basta lembrar o show que abriu o Rock in Rio de 2011 (já sem Charles Gavin, que se afastou dos Titãs em 2010), com a Orquestra Sinfônica Brasileira – e Maria Gadú participando em “Lourinha Bombril”. E o show deste sábado, em Brasília, é mais um capítulo da “turnê” das “nêmesis” Paralamas e Titãs. Concorrentes, sim; amigos, mais ainda.

50 mil no Instagram!

 

Esta semana atingimos uma marca importante: 50 mil seguidores no Instagram Oficial dos Paralamas!

Ele que começou há menos de 2 anos e, nesse curto período de tempo, já conquistou uma legião de fãs por todo o Brasil e por vários países do mundo (Portugal, EUA, Argentina, Uruguai, Venezuela, Peru, México, entre outros).

Agradecemos a todos que nos acompanham por lá. Que ficam por dentro das novidades da banda, da agenda e dos bastidores de shows. Que conferem vídeos de shows em tempo real e que já tiveram a chance de operar o nosso Instagram durante um show para contar a todo mundo as suas emoções, curiosidades e músicas preferidas.

Não segue ainda? É só acessar  www.instagram.com/osparalamas/. :-)

Rock in Rio – Ana Maria Bahiana

A história de Ana Maria Bahiana com os Paralamas começou cedo. Em algum momento entre os anos de 1982 e 1983, a jornalista ouviu uma fita-demo que lhe chegou aos ouvidos pelas mãos de Maurício Valladares. “Me apaixonei de cara”, conta. A admiração logo virou amizade e até colaboração profissional – é dela o argumento para o clipe de “Foi o Mordomo” (1984) e o texto do livro que acompanha a caixa “Pólvora” (1997).

Ana assistiu a diversos shows da banda nesses 32 anos. Um deles, porém, lhe marcou especialmente: a histórica apresentação do trio na primeira edição do Rock in Rio, em 1985. Na época, Ana Maria era jornalista do caderno de cultura do jornal carioca O Globo e, mesmo em meio à correria do trabalho – que gerou um texto sobre o show, que você confere abaixo na íntegra – ela ainda conseguiu espiar a apresentação de Herbert, Bi e Barone.

Neste depoimento exclusivo para o site dos Paralamas, Ana – que hoje vive em Los Angeles – relembra o show no festival e conta como um policial americano conheceu “Alagados”.

Ana e os Paralamas

Conheci os Paralamas ainda em Brasilia, através do meu compadre Mauricio Valladares. Ouvi uma demo e me apaixonei de cara. Acompanhei a carreira deles de berço, fiz o argumento de um videoclipe (“Foi o Mordomo”, para o Fantástico), ia aos bastidores, eles pintavam na minha casa, no Leblon, perto da do  MauVal. Era uma espécie de corredor do rock, ali entre a Praça Antero de Quental e o Baixo. Tenho grandes lembranças, muito carinho e muita saudade desse tempo bom, quando as possibilidades pareciam tantas, os horizontes, tão abertos, o Brasil respirando, primaverando, se reinventando. A pulsação da música dos Paralamas era isso para mim, essa energia fundamental.

Ana, os Paralamas e o Rock in Rio

Achei o máximo eles serem convidados pro Rock in Rio. Achei arriscadíssimo também, mas confiava que eles estivessem prontos. E estavam. Hoje tudo parece um filme super exposto, imagens borradas, superpostas – é que  trabalhei demais, direto, cobrindo para O Globo no meio da lama, a redação volante instalada num trailer, os despachos com a Irineu Marinho feitos na base de mensageiro e a última novidade tecnológica.. o fax!

Anos depois

Momento engraçado aconteceu tempos depois, na primeira vez em que fui parada por um guarda aqui em Los Angeles (por não parar num sinal de “pare”, altas horas da noite, numa rua deserta). Eu estava ouvindo “Vamo Batê Lata” aos berros e quando o guarda pediu para baixar a janela do meu muito rodado Gol, tomou um “Alagados” no meio do peito. Levei a multa. Mas sorri muito. Mande um beijo grande daqui para eles. Diga que agora minhas netinhas Lucille e Evelyn dançam comigo ao som deles…

***

ROCK IN RIO 2,  Domingo, 13/1/1985

por: Ana Maria Bahiana

Muito sol, muito calor, muita gente, muito verde e amarelo antecipando a eleição de Tancredo Neves esta semana. E muitos problemas de som para os primeiros a se apresentar no palco do Rock In Rio. Seria conspiração dos técnicos gringos, operando apenas para as grandes atrações interacionais? Os bastidores estavam fervendo de teorias de conspiração.

Mas os Paralamas do Sucesso, abertura da tarde de domingo, não vieram para ter medo nem de calor, nem de som instável, nem da barulheira dos helicópteros sobrevoando a Cidade do Rock em busca de ângulos épicos para captar o evento. Herbert, Bi e Barone arrasaram do começo ao fim. Ouso dizer que foi o melhor show de abertura destes primeiros três dias de Rock in Rio: pura energia, competência, alegria contagiante, repertório enxuto em cima dos dois LPs do trio. Explosão total com big hit  “Óculos”, plateia inteira dentro, dançando, cantando junto. “Um tempo atrás um acontecimento como o Rock in Rio era impensável. Hoje nós estamos aqui e eu quero dizer que isto só foi possível graças aos novos grupos brasileiros que surgiram nos últimos anos”, Herbert disse, do alto do palco, no meio do show. E estava certo.

Apoiado no sucesso e no ótimo repertório de seus LPs Tempos Modernos, Ritmo do Momento e Tudo Azul, Lulu Santos fez um show empolgante, divertido, com o povo da Cidade do Rock cantando “Tempos Modernos”,  “O Último Romântico”, “Como Uma Onda”. Tão rock, tão carioca.

A onda carioca continuou com a Blitz, cheia de energia, arrebatando a plateia com “Weekend”, “Ridícula”, “A Dois Passos do Paraíso”. O clima de festa chegou ao auge com o grande sucesso da banda, “Você Não Soube Me Amar”, cantado em uníssono com Evandro Mesquita, Fernanda Abreu e Márcia Bulcão.

O código musical de comunicação entre humanos e ETs de Contatos Imediatos de Terceiro Grau anunciou a chegada de Nina Hagen. Perfeito: foi mesmo uma extra-terrestre que baixou no palco, cabeleira rosa pink, brandindo uma cruz e cantando a “Habanera”, ária da ópera Carmen. A doideira performática continuou, incluindo “Spirit in Sky”, hit menor dos anos 60, a punkíssima “White Punks on Dope” e alguns cacarejos ali pelo meio.

A plateia ainda estava meio em choque quando o extremo oposto de Nina Hagen entrou no palco : as saltitantes Go-Go’s.  O pop era leve e alegrinho, o pessoal reagiu bem ao sucesso “My Lips Are Sealed” mas não passou disso.

A noite, no final, ficou com um velho conhecido da imprensa carioca: Rod Stewart. E Rod ganhou o dia. Nem a chuva, que começou a cair assim que ele deu a partida em “Hot Legs”, conseguiu  tirar o show dos trilhos. Tudo perfeito, tudo certo – Rod é o popstar do momento. E sabe disso : anunciou um de seus primeiros sucessos, dos seus tempos com os Faces, “Maggie May”, como “uma canção da época em que eu era um garoto qualquer”. Pela aclamação da Cidade do Rock, não é mais mesmo.

Rock in Rio – Vídeos

Agora é a vez de conferirmos alguns vídeos das participações dos Paralamas no Rock in Rio. Vamos nessa?

 

1985 – Glória Maria (TV Globo) entrevista Herbert Vianna

 

1985 – A famosa bronca de Herbert Vianna na plateia e o início da homenagem ao Ultraje a Rigor

 

2011 – Depoimento do Herbert após o show de abertura do festival

 

2011 – Abertura do Rock in Rio com Milton Nascimento cantando “Love of my life” do Queen

 

2011 – Paralamas e Titãs – O Beco

 

 

1985 – Entrevista do Herbert à Ilze Scamparini (TV Globo)

 

1985 – Vital e Sua Moto

 

2011 – Lourinha Bombril – Paralamas, Titãs e Maria Gadu

Os Paralamas no acervo do Circo Voador

A história dos Paralamas pode ser contada de diversas formas. Uma delas é através dos lugares, dos espaços físicos – dos palcos! – pelos quais a banda passou nesses mais de 30 anos. Por exemplo: o que seria dos Paralamas sem o Circo Voador? Herbert, Bi e Barone já disseram, várias e várias vezes, que os Paralamas foram longe demais porque… tudo que eles queriam era tocar no Circo. E só.

Dá pra se perguntar também: e o que seria do Circo sem os Paralamas? Bom, muitas noites daquela casa se tornaram inesquecíveis na memória de milhares de pessoas porque três caras subiram naquele palco e deram o melhor de si – e fizeram isso quando tinham 20, 30, 40 anos de idade e seguem fazendo agora, respeitáveis cinquentões.

Em 2015, esta história ganhou mais um capítulo com a criação do acervo do Circo Voador, disponível para consulta presencial (através de agendamento) e cujo catálogo pode ser baixado no site da casa. Dentre as mais de oito mil horas de vídeos e inúmeras fotos, filipetas, cartazes, ingressos e textos, estão registrados diversas passagens paralâmicas por lá.

Amanda Braga, uma das organizadoras do acervo, selecionou três grandes momentos dos Paralamas no Circo, cada um acompanhado de uma foto. Confira:

1. Paralamas punks

No dia 26 de março de 1983 acontecia no Circo Voador o “I Festival Punk Rio – São Paulo”. No dia desta foto, os Paralamas tocaram com importantes bandas punks do cenário carioca e paulista. Os Paralamas foram convidados para abrir a noite punk pela banda Coquetel Molotov, que foi muito importante da cena punk carioca. Na época, o Coquetel tinham poucos recursos e os Paralamas sempre os ajudavam cedendo seus equipamentos para ensaiarem e tocarem.

2. S.O.S Circo Voador

No dia 12 de agosto de 1997, quase um ano após o fechamento do Circo pelo então prefeito César Maia, acontecia o show d’Os Paralamas do Sucesso na quadra do Salgueiro. O evento, intulado “S.O.S Circo Voador – Paralamas do Sucesso” chamou a atenção pública em prol da reabertura do Circo Voador. Foi um momento importante para o Circo.

3. O reencontro

21 e 22 de novembro de 2014 , dois dias de Circo lotado em comemoração aos 30 anos d’Os Paralamas do Sucesso. Foram noites históricas para o Circo e para quem esteve presente. A banda apresentou os maiores sucessos e durante o show João Barone relembrou a primeira vez que tocaram na Lona Voadora.

***

Mais informações: acervo@circovoador.com.br ou circovoador.com.br

Crédito da foto 30 anos: Ana Schlimovich