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Paralamas en Argentina!

Tras cuatro años, ¡Os Paralamas do Sucesso volverán a Argentina! En este día 20 de april, en Niceto Club, la banda subirá al escenario para un capítulo más de una historia muy linda y hermosa. Y este sitio cuenta cómo y por qué un embajador brasileño en Argentina una vez ha dicho a Herbert Vianna, Bi Ribeiro y João Barone: “Ustedes hicieron más que nosotros por la aproximación entre Brasil y Argentina”

 

A Herbert Vianna le gusta mucho cuentar esta historia: una vez, después de un show de Paralamas en Argentina, en comienzo de los años 1990, unos fans entraron en el camarín, para la típica charla. Uno de ellos lloraba mucho. Quisieron saber la razón del llanto. Él les preguntó: “¿Cuando los brasileños comprenderán que los Paralamas no son brasileños, sino una banda argentina que también sabe cantar perfectamente en portugués?” Herbert Vianna sólo se rió y respondió: “Eso ocurrirá cuando Pelé y Maradona jugaren en el mismo equipo”. Un poco en serio, un poco como broma. Pero, esa historia dice en buena medida qué grande es la pasión de los argentinos por Os Paralamas do Sucesso.

Esa historia de amor entre Paralamas y Argentina empezó en 28 de febrero de 1986. En una ocasión: el festival Chateau Rock, en el estadio Chateau Carreras, en Córdoba. Allí los Paralamas hicieron el primer show de su historia en Argentina, juntos a una banda argentina que pronto haría parte cerca de esta historia, Soda Stereo, y a la Blitz, otro de los conjuntos más conocidos de Brasil. Unos días después, Paralamas y Blitz hicieron una performance más, en la danceteria Paradis, ya en Buenos Aires.

Pero, ¿cómo empezara el interés de Argentina por aquellos tres chicos brasileños? Una razón: el éxito gigantesco de los shows de Paralamas en Rock in Rio, en enero del año anterior. Otra: exactamente por eses shows (y por la repercusión en Argentina), la disquera EMI había entonces lanzado en Argentina una edición de O passo do Lui, disco de 1984 – con las canciones en portugués, pero títulos en español: “Gafas” para “Óculos”; “Mi error” para “Meu erro”; “Une me” para “Me liga” etc.

La historia empezara muy bien. Y los Paralamas quisieron volver muy pronto a BsAs. Pues lo hicieron ya en noviembre de 1986: uno show más, en Obras Sanitarias,  lanzando Selvagem?, el tercer disco, como apertura de un concierto de Sumo. Y esa banda fue muy importante en el camino argentino del trio, como ha dicho el bajista Bi Ribeiro al periodista Jamari França, en la biografía de los Paralamas – solamente lanzada en Brasil, hace 14 años: “Sumo hacía gran éxito entonces, y el líder, Luca Prodan, que era italiano, hubiera ido a Inglaterra -  no lo sé por qué – (…), hasta que fue a Buenos Aires. Hubiéramos oído un poco acerca de ellos, pero no conocíamos Sumo muy bien. Pues, hicimos la apertura, y después asistimos. Tenía unos climas así de reggae, muy bueno, un parentesco con nuestro trabajo en Brasil. Fue uno de los últimos shows de Luca; el murió poco después [Luca falleció en 22 de diciembre de 1987]”.

Y aquellos brasileños hicieron buen trabajo, según el periodista Carlos Polimeni escribió en Clarín, en 19 de noviembre de 1986, unos días después del show en Obras Sanitarias: “El trio concretizó su debut porteño con un set devastador, planeado para presentar su tercer LP, Selvagem?, lanzado aquí hace poco – pero, antes de todo, para libertar su contagiante carga de vitalidad y desenfado. (…) El convite a la sensualidad y la densa calma del reggae jamaicano, acentuada por la pasión tribal de las percusiones africanas, explotan en los Paralamas, al lado de letras vivas y una expresiva capacidad de desarrollarse en el aspecto sonoro de los años 80 – y eso fue lo que comprendió claramente un público alegre como pocos”.

En 1987, uno paso más fue dado en la dirección de la amistad “paralámica” con Argentina: la participación en el “Rap de las hormigas”, grabado por un nuevo amigo en el álbum Parte de la religión – por supuesto que hablamos aquí de Charly García, conocido de la banda desde 1986. Y desde entonces, Charly se convirtió en uno de los mayores y más próximos interlocutores argentinos de los Paralamas. A punto de haber tocado piano en un hit de la banda en Brasil: “Quase um segundo”, del disco Bora Bora, lanzado en 1988. En el documentario Herbert de Perto, Charly discursó acerca del interés de Herbert. Bromeando, como siempre: “Herbert es un grande fan del rock argentino… es el único, en Brasil”.

Pero, si hay un capítulo decisivo en esta historia de amor, él fue escribido en 1988, pero antes de Bora Bora. Ocurrió precisamente en 3 de enero de 1988, cuando hicieron uno de los shows de apertura para la performance de Tina Turner en el Monumental de Núñez. Junto a los grandes hits conocidos en Brasil – “Alagados”, “Meu erro” -, los Paralamas no se olvidaron de los amigos vistos en 1986: hicieron una versión para “Heroine”, de Sumo, pocos días después del fallecimiento de Luca Prodan. Y al tocar “Selvagem”, Herbert aún hizo un discurso contra la represión (recordando las dictaduras en Argentina y en Brasil), y recordando las madres de la Plaza de Mayo.

El show del Monumental fue destacado para la prensa argentina, como se ve por el texto de Clarín: “Fue para se recuerdar la performance de la banda brasileña Paralamas do Sucesso, una de las formaciones fundamentales del rock hecho en Sudamérica. Con el mejor reggae blanco tocado por brasileños comprometidos socialmente, pero con la respuesta que obtuvieron ahora, quedó claro que se debe a ellos una presentación en plazas mayores, porque público no se los faltará”.

Otra prueba del promisor escenario para los Paralamas en Argentina fue el show en la Avenida 9 de Julio, en 27 de diciembre de 1988, junto a otras lendas argentinas: Charly, Luis Alberto “Flaco” Spinetta, Fito Páez… Al periodista brasileño Ricardo Alexandre, Herbert exultó acerca de ese show en la 9 de Julio: “Tocamos y arrasamos, sin arrogancia en hablar. Diez minutos después de habernos dejado el escenario, aún había gente aplaudiendo. Quedamos tras el escenario, piensando ‘¡Carajo, eso va a salir muy bien!’”.

Entonces, ¿qué hicieron los Paralamas con esa posibilidad? Dijo Herbert Vianna en Dias de luta: “Fuimos a Argentina hacer lo que hacíamos en nuestro comienzo en Brasil, en 1982: carrear nuestro propio equipamiento, sin roadies, tocar en hogares casi vacíos, tocar, tocar, tocar”. Y también conocer la cultura y la lengua en Argentina, como recuerdó José Fortes, empresario de los Paralamas desde el comienzo, en el documentario Herbert de Perto (2007): “Aquello de ir a conquistar, cosas de Herbert, ‘hay que hacer lo mejor, entonces hay que hablar español correcto, hay que componer en español correcto’”.

En este proceso, Herbert conoció mejor la obra de Fito Páez. Y al escuchar el disco El amor después del amor (1989), él se cayó “apasionado” por el trabajo de Fito, que en el mismo año se convirtió en otro de los mejores amigos argentinos de los Paralamas. En Herbert de Perto, Fito también se impresionó con la voluntad del brasileño en conocer el ambiente: “Lo que sí tuvo Paralamas es que se ganó el pan en Argentina. Vinieron a hacerlo. ‘¡Queremos a Argentina!’, dijeron. Pero el compromiso fue real por eso. Por eso habla Herbert tan bien el castellano, por la cantidad de veces que pasó en Argentina y por la curiosidad que le da ese lugar”. La amistad era mayor y mayor: por ejemplo, Herbert Vianna fue el productor de King Kong (1989), el según disco de Los Pericos.

Pero, a la hora para convertir Argentina en la ‘segunda patria’ de la banda, llegó en fines del 1990. Dijo José Fortes, en el documentario: “Los Paralamas ya tenían un buen nombre en Argentina, en Uruguay, pero estaban limitados por el idioma. Entonces, en 1990, los tipos dijeron ‘¿Ustedes no quieren grabar en español, para ver si dan un salto más grande?’”. João Barone, el baterista, recuerdó: “El momento era un poco terrible [en Brasil], a inicios de los años 1990. Parecía que en Brasil había pasado un poco aquella hora del rock, ¿sabes?”.

Si el momento era malo en Brasil, era perfecto para intentar transformar el “casi éxito” en éxito total en Argentina. Fue lo que hicieron los Paralamas: mientras mezclaban la edición brasileña del disco Os Grãos (1991), en el estudio Music Grinder, en Los Angeles, también grabaron voces para letras en español de los hits, en versiones hechas por Pablo Manavello y Rolando Hernández. “Gafas”, “Mi error”, “Inundados”, “Linterna de los afiebrados” (esa versión, hecha por Fito Páez), “Track track” (convertida en hit de Os Grãos, en Brasil)… todas esas versiones fueron presentadas en Paralamas (1991), el primer disco de los Paralamas sólo para el  mercado latino.

 

 

¿El resultado? Herbert Vianna lo describió en Dias de luta: “Ahí… ¡pum!, platina dupla, estadios llenos en nuestros shows”. Os Paralamas concretizaban sus planes, como Bi Ribeiro se acordó, en la biografía: “El disco fue óptimo, tocó muchísimo en radio, muchas ventas – nos rindió platina dupla y tocábamos en todos los lugares posibles. Hicimos excursiones gigantes por el interior de Argentina, por la costa en el verano – hace mucho frio en Argentina, pero en el verano todos se van a la playa”.

Un show merece recuerdo especial: en 20 de julio de 1992, los Paralamas hicieron una presentación solo por primera vez en Argentina, en Gran Rex. Y el éxito fue claro, conforme escribió el periodista Marcelo Panozzo, en Clarín: “Formados hace diez años, uno de los más populares grupos de rock del Brasil, Os Paralamas ya se habían presentado en Buenos Aires al largo de los últimos años, pero siempre con otras atracciones. Esa era, entonces, la primera oportunidad para medir su real fuerza. Ellos, y sólo ellos, invitaban a los conciertos del Rex. Y salieron victoriosos”. En el repertorio de las presentaciones, no solamente los hits propios, pero también de los amigos argentinos: “Track Track”, “Rap de las hormigas”, “Heroine”, “Mi bandera” (bajo, en el video, la performance de “Mi bandera” en Gran Rex)…

 

 

El 1993 empezó con más shows por Argentina: ocho, en la segunda quincena de enero, y seis más, en la primera quincena de marzo (dos de las cuales, en 5 y 6 de marzo, en Obras Sanitarias, tuvieron como show de apertura Titãs, viejos amigos y compañeros de generación). Muchas historias aproximaban los Paralamas más de Argentina que de Brasil – una vez, en el aeropuerto, Herbert Vianna pasó por la aduana, y el responsable hizo una broma: “¿Che, aún tienes el pasaporte brasileño? Ya eres ‘argentino’…” Y 1994 dió más razones para eso: el según disco lanzado por Paralamas en Argentina, Dos Margaritas (la edición brasileña se llamó Severino), hizo gran éxito una vez más. En Brasil, pocos oyeron la edición; en Argentina, los hits se avolumaban: “Será diferente”, “Dos Margaritas”, una versión para “Go Back” (Titãs), “Coche Viejo”

 

 

En 1995, el éxito volvió a los Paralamas en su patria natal: Vamo Batê Lata, disco en vivo, tuvo muchos hits en Brasil (“Uma brasileira” y “Saber amar” – esta, con el piano de Charly García). Era hora de volver a tener prioridades en Brasil. Pero, Argentina para siempre sería un cariñoso vecino para los Paralamas. Y siempre habrían regalos para los fans. Como el apodo de “el mejor grupo brasileño de rock argentino”. O la participación en en festival Francofolies, en Francia, representando… Argentina! 9 Lunas, la edición argentina de 9 Luas, lanzada en 1996 – en Brasil, 9 Luas tuve como hit “Lourinha Bombril” (versión en portugués de “Párate y mira”, de Los Pericos), y también una versión de “De música ligera”, el gran hit de Soda Stereo. O los shows de la gira Acústico, hechos en La Trastienda, en 3 y 4 de mayo de 2000 – con una participación muy especial: Ricardo Mollo, guitarrista de Sumo y líder de Los Divididos.

 

El accidente con un ultraligero que victimó Herbert Vianna y mató a su mujer, en 4 de febrero de 2001, también dejó miedo en Argentina. Pero muy pronto, así como en los buenos momentos, los amigos argentinos de Paralamas pudieron ver que la vuelta ocurrería. Una presentación de Fito Páez en Rio de Janeiro, en junio de 2002, fue la primera vez en que Herbert subió al escenario tras el accidente (ambos tocaron “Track Track”, guitarra y piano), con mucha y obvia conmoción; y Fito tocó Mellotron en “Flores e espinhos”, una de las canciones de Longo Caminho (2002), el primer disco brasileño de los Paralamas después del accidente.

Los brasileños ya sabían que los Paralamas habían vuelto. Pero… ¿y los fans argentinos? Ellos tuvieron dos oportunidades para ver lo que pensaban que nunca más verían, em 2003. En 9 de mayo, los Paralamas hicieron el primer show en Argentina tras el accidente, en Gran Rex. Todos los amigos allí: Ricardo Mollo, Charly García, Fito Páez. Pero… algo se quedaba por hacer, según Bi Ribeiro: “Ya habíamos tocado en todos los lugares más prestigiosos de Argentina. Sólo nos quedaba Luna Park”. No se quedó más: en 30 de octubre de 2003, los Paralamas volvieron a BsAs. Y más allá de la participación de Los Pericos, en “Parate y mira”, tuvieron otro gran compa en el escenario: Gustavo Cerati. Lo que rindió un recuerdo del amigo que tanta falta hace hoy a los Paralamas: la versión de “De música ligera”. Barone acordó, pocos días después del show en Luna Park: “Hacía mucho tiempo que Gustavo no tocaba esta canción. Cuando la empezamos… ¡los chicos se volvieron locos!” Duas pruebas más de lo que Herbert Vianna ha dicho aún en aquel año: “Los argentinos tienen a nosotros como una perla en sus corazones”.

 

Y mismo con las dificultades naturales de Herbert, siempre hubo espacio en la agenda para Argentina. Un nuevo show, en Pinamar, en 16 de april de 2004. La participación de Herbert en el disco de celebración de los 25 años de los Pericos, en 2011. Una noche muy especial – un show acústico, en 3 de noviembre de 2011, en Gran Rex, con Charly y Fito. El show para celebrar la Plaza de Mayo, en 25 de mayo de 2013, en frente a la Casa Rosada.

Y ahora, la volta, en Niceto. Porque, si hoy Lionel Messi y Neymar juegan en el mismo equipo, ¿por qué no se puede considerar los Paralamas un poco argentinos?  Esperamos todos los hermanos argentinos y los brasileños que viven en Argentina!

 

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